OTOPLASTIA

Recupera la confianza en tu rostro
Las orejas juegan un papel fundamental en el marco del rostro. Cuando presentan una proyección excesiva (orejas "en soplillo" o prominentes) o una forma irregular, pueden convertirse en un foco de inseguridad. La otoplastia es la cirugía que permite reposicionar y remodelar las orejas para que guarden una proporción perfecta con el resto de la cara.
Nuestro objetivo es lograr una simetría natural, evitando el aspecto de oreja "pegada" y buscando ángulos que respeten la anatomía real y equilibrada.
¿Qué corregimos con la Otoplastia? - Proyección excesiva: corregimos el ángulo de separación de la cabeza. - Falta de pliegues: esculpimos el antehélix (el pliegue interno) cuando este es plano o inexistente. - Asimetrías: igualamos orejas que son diferentes entre sí en forma o tamaño. - Hipertrofia de concha: reducimos el exceso de cartílago que empuja la oreja hacia fuera.
La precisión técnica de la escultura anatómica es clave para que el resultado sea duradero y estético: - Remodelación del cartílago: no solo "tiramos" de la oreja hacia atrás; debilitamos y esculpimos el cartílago para que adopte su nueva forma de manera orgánica. - Cicatriz invisible: la incisión se realiza exclusivamente en la parte posterior de la oreja (en el surco retroauricular). Es totalmente imperceptible a la vista. - Anestesia personalizada: en adultos solemos utilizar anestesia local y sedación, mientras que en niños (a partir de los 6-7 años, cuando la oreja ha completado casi todo su crecimiento) optamos por anestesia general para su total confort.
Recuperación y Postoperatorio: - Banda Protectora: durante la primera semana deberás usar una cinta elástica (similar a una de deporte) para proteger la nueva posición durante el sueño. -Incorporación inmediata: la mayoría de los pacientes regresan a sus estudios o trabajo en 3-5 días. - Resultado definitivo: aunque la inflamación baja rápido, la forma final se consolida en las primeras semanas, permitiéndote lucir el pelo recogido o corto con total seguridad.
El éxito de una otoplastia no está en que las orejas se vean perfectas, sino en que dejen de ser el centro de atención